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Coffee Cloud: herramienta digital climática para los caficultores de Centroamérica
Del 2010 al 2014, el grano de café de América Central sufrió una enfermedad que sacudió las economías de la región. Las exportaciones disminuyeron en un 55% y de 2012 a 2013 se perdieron 374,000 empleos correspondientes al 17% de la fuerza de trabajo.
La roya del café amenaza los medios de subsistencia de casi 2 millones. Esta es una enfermedad fúngica que cubre las hojas y evita la fotosíntesis, limitando lentamente la capacidad de las plantas para procesar la luz solar, reduciendo el rendimiento del grano y, finalmente, matando de hambre a la planta.
Las condiciones más cálidas y húmedas causadas por el cambio climático crean un mejor ecosistema para que crezca el hongo. Su impacto en las economías centroamericanas es significativo, ya que las exportaciones de café son la mayor fuente de ingresos de la región y el café beneficia a una vasta cadena de suministros, que a su vez apoya a docenas de industrias adyacentes.
Para enfrentar la plaga de la roya del café, DAI se asoció con el Centro de Investigación y Educación Superior Agrícola Tropical (CATIE), un líder regional en investigación agrícola, y la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID). El objetivo era ayudar a las personas vinculadas con el sector cafetalero regional a tomar mejores decisiones sobre sus fincas y negocios al proporcionar información climática y herramientas tecnológicas para la toma de decisiones.
A nivel regional, existen diferentes herramientas que brindan soluciones para mejorar las condiciones del cultivo del café, pero ninguna de ellas se diseñó pensando en los agricultores. En Guatemala, DAI optó por crear una nueva herramienta—Coffee Cloud— utilizando un enfoque de diseño totalmente centrado en el ser humano (DCH).
Coffee Cloud permite a los productores de café realizar pruebas de incidencia y severidad de la enfermedad en los cultivos según los métodos aprobados por los ministerios de agricultura regionales.
Además, recibe recomendaciones inmediatas sobre cómo combatir la proliferación del hongo de acuerdo con los niveles de incidencia y las condiciones climáticas actuales. La aplicación rastrea los niveles de la enfermedad en el cultivo y muestra gráficos de comportamiento.
Utilizando esa información, los analistas envían recomendaciones regionales e intervenciones específicas para evitar la propagación a nivel nacional de la enfermedad, que sigue siendo una amenaza constante.